Turismo Industrial en Segovia

La importancia del pasado industrial de Segovia es indiscutible. Prueba de ello es el patrimonio que ha llegado hasta nuestros días gracias al esfuerzo de particulares e instituciones por preservar esta parte de la ciudad.

Hablar de patrimonio industrial en Segovia es hablar de los valles de los ríos que rodean la ciudad, Clamores y Eresma. Éste último ha sido el gran protagonista en ese pasado industrial del que hablamos. A lo largo de su ribera surgieron fábricas, molinos, batanes, tenerías, etc. que gracias a la fuerza del agua pudieron mantenerse a lo largo de las décadas. Fundamental fue también el río Eresma en la construcción de la Real Casa de Moneda de Segovia, pues este lugar fue expresamente elegido por el rey Felipe II por este motivo, por la fuerza del río que haría mover la maquinaria necesaria para la fabricación de las monedas.

Gracias al importante legado existente en la ciudad, desde el Área de Turismo del Ayuntamiento de Segovia se está trabajando desde hace varios años en la revitalización de esta zona, así como en la puesta en valor de cada uno de estos elementos que forman parte de nuestro pasado, de modo que Segovia llegue a convertirse en referencia en turismo industrial en nuestro país.

Los dos ejemplos más significativos del patrimonio industrial a día de hoy son la ruta conocida como la Senda de los Molinos y la Real Casa de Moneda.

La Senda de los Molinos

La Senda de los Molinos une paisaje, naturaleza, geología e historia industrial de la ciudad de Segovia. Esta ruta es un agradable paseo por las riberas segovianas que nos acerca a su pasado industrial visitando lugares como las antiguas Fábricas de Loza, de Harinas y de Borra, y por los Molinos de la Hoya, de Cabila y del Portalejo, entre otros.

El acondicionamiento de esta ruta y la recuperación de elementos de patrimonio industrial como la Real Cacera de Regantes de San Lorenzo y el molino de Cabila formaron parte del Proyecto de Recuperación del Patrimonio Histórico de Segovia para su mejor uso turístico, cofinanciado por el mecanismo financiero del Espacio Económico Europeo y el Ayuntamiento de la ciudad.

Al final del recorrido se encuentra la Real Casa de Moneda de Segovia. Este tramo, uno de los rincones más hermosos de Segovia y declarado Paisaje Pintoresco en el año 1947 motivó el refrán: “De los Huertos al Parral, paraíso terrenal”. Un pequeño paraíso donde aún se conservan antiguas huertas. Los árboles frondosos (casi todos castaños de Indias y plátanos, ya que los álamos que le dieron nombre sucumbieron a finales del siglo XX, por culpa de la grafiosis) permiten el paseo fresco en los meses de verano. Entorno cambiante a lo largo de los meses del año,  es frecuentemente lugar de paseo de los segovianos y visitantes.

Desde su recuperación en el año 2012 la ruta está señalizada a lo largo de todo su recorrido con el fin de facilitar el acceso.

Visitas guiadas

Desde la Empresa Municipal de Turismo de Segovia se ofrece esta ruta guiada para grupos previa reserva, un producto dirigido a todas aquellas personas interesadas en turismo y patrimonio industrial que deseen ampliar sus conocimientos acerca de esta materia. Las visitas son realizadas por guías oficiales.

Folletos y publicaciones

En las oficinas de turismo municipales están disponibles los folletos de la Senda de los Molinos, así como una amplia guía que recoge toda la información relativa al pasado industrial de la ciudad en esta zona.

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La Real Casa de Moneda

El Real Ingenio de Segovia fue una innovadora y pionera fábrica de moneda. El edificio fue diseñado para albergar una moderna maquinaria, conocida como “ingenios”, así como los diferentes departamentos del proceso industrial. El nuevo sistema de fabricación producía monedas de forma mecanizada y en serie, siendo precursora en más de 200 años de las modernas factorías de la revolución industrial. Felipe II conseguiría aquí acuñar moneda de manera más rápida y perfecta. La Casa de Moneda de Segovia está reconocida como una de las muestras de arquitectura industrial más antiguas e importantes de Europa. Construida por el rey Felipe II en 1583, fue la primera Casa de Moneda mecanizada en España, además de la primera que perteneció directamente a la Corona.

Esta tecnología renacentista consistía en un sistema de laminación y acuñación mediante ingenios movidos por ruedas hidráulicas. Dicha técnica fue inventada en Augsburgo en torno a 1550, y antes de su implantación en Segovia, se utilizaba en varias ciudades europeas. Las máquinas o ingenios construidos en Hall (Austria) se trajeron a España en el mayor convoy industrial que se conoce hasta ese momento.

El diseño de esta vanguardista fábrica se debe a Juan de Herrera, uno de los arquitectos más influyentes e importantes de la historia de España, quien lo llevó a cabo en colaboración con técnicos austriacos. La planta fue concebida para realizar todo el proceso de acuñación, desde la llegada del metal en bruto hasta el producto final, la moneda.

El sistema de acuñación inicial, de rodillo hidráulico, fue reemplazado en 1771 por la prensa de volante. Esta fue introducida en España desde Francia por la nueva Casa Real, los Borbones. La tercera y última tecnología que albergó la Real Casa de Moneda de Segovia fue la de acuñación mediante prensa automática. Este sistema apenas funcionó tres años, pues a principios de 1869 se llevaría a cabo la última acuñación en Segovia, una medalla conmemorativa de la República.