29 de abril de 2022

No es una visita común de las que suelan ofrecerse a los turistas. Se trata de una visita muy especial que te lleva a las mismísimas entrañas de la Catedral de Segovia. ¿El objetivo? Ver de cerca sus vidrieras, pero no es solo eso. Además, se puede disfrutar de un pequeño paseo por sus tejados admirando unas vistas de la ciudad que quitan el aliento compartiendo espacio con los pináculos que confieren a la Catedral su elegante y majestuoso aspecto.

Como les decimos, esta visita no forma parte de las visitas generales como sí lo son la visita a la torre o al templo, aunque no son especialmente restrictivas: pueden solicitarse al Cabildo para pequeños grupos y se realiza con previa cita y autorización.

Esta semana, los solicitantes han sido los trabajadores de la Empresa Municipal de Turismo, quienes han ampliado de esta manera su formación para dar el mejor servicio al visitante en las visitas guiadas de la tarde que incluyen la visita al interior de la Catedral. Ha sido una ocasión de oro para nuestros guías con la que han podido empaparse de conocimientos y profundizar en el significado de las vidrieras de la Catedral de Segovia de la mano de quienes más las conocen: los guías de la propia Catedral.

Entre los principales objetivos de esta visita se encontraba el diferenciar las vidrieras originales de las restauradas por Muñoz de Pablos y disfrutar de las vistas a dos alturas: la primera y la segunda balaustrada que nos da unas impresionantes instantáneas del interior del tiempo. Por otra parte, fue primordial en la visita el descubrimiento, ya en el exterior, del trabajado sistema de canalización y desagüe que posibilita el desalojo de agua de lluvia hacia la calle a través de las gárbolas y la acumulación de agua en el aljibe del claustro para uso propio de la Catedral.

157 vidrieras para conocer distintos episodios de la Biblia

Además de unas vistas increíbles de la ciudad de Segovia, destaca por supuesto el trabajo de las vidrieras en el interior, unas vidrieras que forman parte de la historia del templo y de la propia ciudad. Su elaboración no es exclusiva del siglo XVI, cuando se instalaron las primeras,  sino que se prolongó hasta el primer cuarto del siglo XX.

Con el incendio de la torre el 18 de septiembre de 1624 y la caída del cimborrio, se dañaron buena parte de las vidrieras, unos daños que quedan patentes en las que vemos hoy en día. Estas vidrieras restauradas «como se pudo» pueden diferenciarse del resto en que presentan una suerte de mosaicos elaborados con los pedazos de vidrieras que pudieron recuperarse tras el incendio (en la imagen inferior, se aprecia este mosaico en la parte inferior de la vidriera).

Con el paso de los años, y ya entrando en la actual centuria, otras tantas vidrieras presentaban algunos desperfectos, especialmente en la coloración que se había ido perdiendo poco a poco castigadas por el sol, por lo que se han desarrollado trabajos de mejora. Desde 2010 se han realizado distintos procesos de restauración a cargo del estudio vidriero del segoviano Carlos Muñoz de Pablos con siete fases de restauración que se vieron interrumpidas por la pandemia y reanudaron su marcha pasados los peores meses de la misma.

La Catedral de Segovia cuenta con 157 vidrieras en total de las que 108 tienen un carácter iconográfico. Como decíamos, muchas datan del siglo XVI y fueron realizadas en concreto entre 1544 y 1548 por los artistas vidrieros Nicolás de Holanda, Nicolás de Vergara, Pierre de Holanda, Pierre de Chiverri y Gualter de Ronch. Todas las vidrieras que realizaron -62 salieron de sus manos-, se encuentran distribuidas en la nave central y las naves laterales del lado del evangelio y de las epístolas.

Obra de Francisco Herranz son las 21 vidrieras y los 7 trípticos que podemos admirar en la girola en las que se reflejan los milagros del Mesías realizadas entre 1679 y 1684. Del mismo autor pero realizadas entre 1682 y 1688 son las diez vidrieras del crucero en las que se reflejan escenas de la vida de la Virgen.

Cuenta la Catedral también con trabajos de la famosa Casa Maumejean de Madrid, fundada por el vidriero Jules Pierre Maumejean, donde se elaboraron las 7 vidrieras que representan a los santos segovianos situados en el presbiterio con la Virgen de la Fuencisla presidiendo en la ventana central.

Completan el conjunto de 157 vidrieras las 8 de la linterna de la cúpula, 32 vidrieras de las capillas laterales y absidiales y 13 correspondientes a cuatro huecos en formas de tríptico de los laterales del presbiterio, sin olvidar la situada en la parte más alta de los pies de la nave central. Esta última ya cerrada por ‘El Juicio Final’, realizada por el maestro vidriero Carlos Muñoz de Pablos (sobre estas líneas).

Desde Turismo de Segovia queremos agradecer al Cabildo de la Catedral su disposición al ofrecer a nuestro personal esta visita guiada y a sus guías por sus fantásticas explicaciones. Aprovechamos para recomendar la visita a la Catedral de Segovia: no les dejará indiferentes.